BRARCO – Notas a Meriño esq calle Restauración – ene 2024

En el corazón de la antigua Calle de los Plateros, se alza la Casa del Orfebre, una reliquia del Santo Domingo colonial que aún susurra secretos de su pasado bajo el dominio español. Los muros de este edificio, erigidos en el primer tercio del siglo XVI, encierran misterios que han sobrevivido al paso del tiempo.

Durante las excavaciones arquitectónicas y arqueológicas, se descubrieron fragmentos de azulejos y cerámicas, vestigios de un pasado lujoso, hablando de un lugar de gran importancia. Botijas para conservas y una enigmática bola de cañón fueron testigos mudos de las vivencias y acontecimientos que este lugar ha presenciado.

El descubrimiento de un pozo en el patio, junto a los restos de antiguos fogones y letrinas, sugiere que la Casa del Orfebre fue más que una simple vivienda. Se revela como un sitio de intensa actividad, posiblemente albergando a un número significativo de personas.

Lo más intrigante es la historia oculta en sus muros y espacios. Originalmente, formaba parte de un conjunto militar, con barracas y dormitorios en la parte frontal, y un acceso lateral que conducía a un patio central. Lo más fascinante es la existencia de una torre de observación en el segundo nivel, insinuando que la Casa del Orfebre jugó un papel crucial en la protección del cercano Palacio Virreinal, residencia del virrey Diego Colón.

A través de los años, el edificio ha sido transformado, adaptándose a la vida doméstica y comercial. Hoy, tras una meticulosa restauración, la Casa del Orfebre ha renacido como un lugar de hospedaje, donde el pasado y el presente coexisten en perfecta armonía. Los visitantes pueden sumergirse en un ambiente lleno de encanto, donde cada esquina, cada espacio, cuenta una historia, creando una atmósfera de misterio y romance, invitando a descubrir los secretos que aún guarda este tesoro histórico.

El pozo descubierto en la Casa del Orfebre es un fascinante testimonio de la historia y la vida cotidiana en el Santo Domingo colonial. Este pozo, conocido como “pozo medianero”, comparte su ubicación con la propiedad colindante, lo que sugiere una interesante dinámica de uso compartido entre los inmuebles en esa época.

BRARCO – Notas a Meriño esq calle Restauración – ene 2024

En el corazón de la antigua Calle de los Plateros, se alza la Casa del Orfebre, una reliquia del Santo Domingo colonial que aún susurra secretos de su pasado bajo el dominio español. Los muros de este edificio, erigidos en el primer tercio del siglo XVI, encierran misterios que han sobrevivido al paso del tiempo.

Durante las excavaciones arquitectónicas y arqueológicas, se descubrieron fragmentos de azulejos y cerámicas, vestigios de un pasado lujoso, hablando de un lugar de gran importancia. Botijas para conservas y una enigmática bola de cañón fueron testigos mudos de las vivencias y acontecimientos que este lugar ha presenciado.

El descubrimiento de un pozo en el patio, junto a los restos de antiguos fogones y letrinas, sugiere que la Casa del Orfebre fue más que una simple vivienda. Se revela como un sitio de intensa actividad, posiblemente albergando a un número significativo de personas.

Lo más intrigante es la historia oculta en sus muros y espacios. Originalmente, formaba parte de un conjunto militar, con barracas y dormitorios en la parte frontal, y un acceso lateral que conducía a un patio central. Lo más fascinante es la existencia de una torre de observación en el segundo nivel, insinuando que la Casa del Orfebre jugó un papel crucial en la protección del cercano Palacio Virreinal, residencia del virrey Diego Colón.

A través de los años, el edificio ha sido transformado, adaptándose a la vida doméstica y comercial. Hoy, tras una meticulosa restauración, la Casa del Orfebre ha renacido como un lugar de hospedaje, donde el pasado y el presente coexisten en perfecta armonía. Los visitantes pueden sumergirse en un ambiente lleno de encanto, donde cada esquina, cada espacio, cuenta una historia, creando una atmósfera de misterio y romance, invitando a descubrir los secretos que aún guarda este tesoro histórico.

El pozo descubierto en la Casa del Orfebre es un fascinante testimonio de la historia y la vida cotidiana en el Santo Domingo colonial. Este pozo, conocido como “pozo medianero”, comparte su ubicación con la propiedad colindante, lo que sugiere una interesante dinámica de uso compartido entre los inmuebles en esa época.